¡Hola a todos y todas!

Hoy os traigo un reto. Una propuesta para jugar y experimentar.

Normalmente asociamos el yoga al momento en el que nos descalzamos, extendemos la esterilla en la escuela y nos movemos juntos. Pero el verdadero yoga, el más potente, empieza justo cuando cruzas la puerta de salida.

Por eso, esta semana os propongo un experimento: hackear vuestro día a día a través de la respiración.

El superpoder del presente (y por qué lo perdemos)

Nuestra mente tiene una manía muy arraigada: o está atrapada en el pasado (recordando cosas que ya pasaron) o está ansiosa por el futuro (planeando lo que viene después). Rara vez está aquí, en el único sitio donde la vida ocurre de verdad: el presente.

¿Cómo podemos obligar a la mente a volver al «aquí y ahora» de forma instantánea? A través de la respiración.

La respiración es un ancla perfecta porque no puede ocurrir mañana ni ocurrió ayer; tu respiración solo puede suceder en este preciso segundo. Por lo tanto, cuando tomas consciencia de ella, automáticamente traes toda tu mente al momento presente.

Las reglas del experimento

No necesitas ropa de yoga ni parar lo que estás haciendo. Solo tienes que activar tu atención en tres momentos cotidianos de tu día:

  1. En la cola del supermercado o en un semáforo: En lugar de sacar el móvil de inmediato, guarda las manos en los bolsillos. Siente cómo entra y sale el aire por tu nariz. Siente tus pies en el suelo. Observa cómo la impaciencia desaparece.

  2. Frente al ordenador (trabajando): Pon una alarma en el móvil cada dos horas. Cuando suene, detén tus manos un momento. Toma tres respiraciones profundas, expandiendo el abdomen. Nota cómo se libera la tensión de tus hombros antes de seguir tecleando.

  3. Al fregar los platos o ducharte: Siente el agua, el tacto de las manos y, sobre todo, compasa tu movimiento con el ritmo natural de tu respiración.

¿Qué vas a notar?

Al principio te olvidarás, ¡y es normal! Pero cada vez que te acuerdes y lo hagas, notarás cómo tu sistema nervioso se calma, la prisa desaparece y saboreas el momento con mucha más nitidez. Estarás desarrollando la musculatura de la atención plena.

«El aire que respiras en la esterilla te sostiene durante la clase; el aire del que eres consciente fuera de ella, te sostiene durante la vida.»

Me encantaría que probéis el experimento hoy mismo.

¡Nos vemos muy pronto en clase para compartir vuestras experiencias!

Mar