¡Hola a todos y todas!

Con la llegada del verano y el calor, cerramos un curso académico maravilloso en la escuela. Han sido meses de esfuerzo, de aprendizajes, de momentos de silencio compartido, de corregir posturas, respirar juntos y, sobre todo, de avanzar un pasito más en el camino hacia nuestro propio bienestar.

Ha llegado la hora de hacer una pausa en nuestras clases habituales. Es el momento de descansar.

El verdadero descanso también es Yoga

A veces nos cuesta parar. Pensamos que si no estamos «haciendo algo», estamos perdiendo el tiempo. Pero en la filosofía del yoga, el descanso es una parte sagrada de la práctica.

Igual que en clase necesitamos Savasana (la relajación final) para asimilar todo el esfuerzo físico de la sesión, las vacaciones de verano son el Savasana de nuestro año. Es el espacio donde el cuerpo recupera fuerzas, la mente se despeja y la energía se renueva para volver en septiembre con entusiasmo y vitalidad.

Tu esterilla ahora es el mundo

Aunque la escuela cierre sus puertas durante estas semanas, recordad lo que hemos aprendido a lo largo de este curso: el yoga no se queda encerrado entre cuatro paredes.

Durante estas vacaciones, tenéis la oportunidad perfecta para aplicar el yoga en vuestra vida cotidiana:

  • En esa respiración consciente al mirar el mar o la montaña.

  • En la atención plena al saborear una comida tranquila sin prisas.

  • En la escucha a vuestro cuerpo cuando os pida caminar, nadar o simplemente tumbaros a no hacer nada.

  • En la paciencia y el cariño con el que tratéis a vuestros seres queridos (y a vosotros mismos) durante los días de descanso.

«El verano te invita a bajar el ritmo. Recuerda que no necesitas llevar la esterilla a todas partes para llevar el yoga contigo.»

¡Gracias por vuestra energía!

Queridos alumnos y alumnas, gracias de corazón por vuestra entrega, vuestra confianza y por llenar la sala de vida día a día. Ha sido un regalo guiaros durante este curso.

Desconectad, disfrutad del sol, de la brisa, de las risas y del tiempo lento. Cargad vuestras pilas al máximo, porque en septiembre os estaré esperando con la sonrisa de siempre y las energías totalmente renovadas para seguir caminando juntos.

¡Os deseo un verano maravilloso y lleno de luz!

Un abrazo enorme,

Mar