¡Hola de nuevo a todos y todas!

¿Alguna vez has sentido en clase que consigues avanzar un poquito en una postura, pero que al soltar el aire vuelves exactamente al mismo punto de partida? Es una sensación muy común: parece que avanzamos un paso y retrocedemos otro.

Hoy os quiero desvelar el secreto respiratorio para avanzar en un asana sin perder terreno, una técnica que transforma la forma en que tu cuerpo se mueve y se sostiene.

El baile de las costillas y el estómago: paso a paso

Para profundizar en una postura de forma segura y eficaz, la respiración debe seguir un ritmo muy concreto de expansión y enraizamiento. Funciona como un ciclo continuo:

  1. Inspirar para CRECER (Costillas superiores): Cuando vas a avanzar o profundizar en la posición, lo haces coincidir con la inspiración. Al inhalar, diriges el aire hacia la parte alta, abriendo las costillas superiores. Esto eleva tu energía, expande tu caja torácica, crea espacio entre tus vértebras y te da el margen físico para ganar unos milímetros en la postura.

  2. Espirar para ANCLAR (Bajar el aire al estómago/diafragma): Una vez que has avanzado en esa inspiración, ¡toca consolidar el espacio ganado! Al espirar, manteniéndote activo o activa en todo momento, debes dirigir el aire hacia el estómago, activando el diafragma y tu centro. Al vaciar el aire abajo, tu cuerpo se estabiliza, se enraíza y «bloquea» la nueva posición para que no se mueva.

Y así sucesivamente: con la siguiente inspiración vuelves a abrir costillas superiores y avanzas otro poco; con la siguiente espiración, bajas el aire al abdomen y fijas la postura.

¿Por qué si no lo haces así pierdes lo ganado?

Aquí viene la clave del experimento: si no bajas el aire al abdomen antes de volver a avanzar, lo que has ganado se pierde. Si al espirar dejas que el cuerpo se relaje por completo o mantienes la respiración atrapada arriba, en el pecho, pierdes el soporte interno. Tu centro se debilita, la musculatura profunda se «desconecta» y, por pura gravedad o tensión, tu cuerpo regresa a la casilla de salida.

Tu práctica para esta semana:

En la próxima clase vamos a poner más conciencia en este «mecanismo de cremallera»: inspirar-expandir costillas para avanzar, espirar-bajar aire al abdomen para sujetar. Observa cómo cambia tu fuerza y tu estabilidad cuando mantienes el cuerpo activo y la respiración en el lugar correcto.

¡Nos vemos en la esterilla para seguir investigando!

Mar